Arvejas
Así es como llamamos en Canarias a los guisantes, probablemente influencia del portugués (ervilhas) como muchos otros vocablos canarios. Esta es una receta familiar típica de invierno, pero a mí me gusta tanto que la hago cuando se me antoja, en cualquier época del año.
Tanto es así que la foto es de agosto, desde entonces he intentado mejorarla varias veces (la última hoy) en vano. Publico esta receta hoy para echarle un cable a Reena en la cocina — y quitarme un tarea pendiente de encima
Ensaladilla de mi madre
Desde pequeño me enseñaron bien que:
La ensaladilla, sin mayonesa, no es ensaladilla
Así que ésta será mi última ensaladilla por una buena temporada. En los próximos meses, tal vez años, tenemos que alimentarnos a base de recetas sin huevo, sin lactosa, sin trigo… y sin unas cuantas cosas más, pero estas tres son las intolerancias que más he visto ¡y llevan las dietas más difíciles!
Voy a echar mucho de menos este plato. Aunque no lo comía muy a menudo, es uno de mis favoritos de toda la vida. Sniff, ahí va.
Chałka (trenza polaca)
Un día hablando de panes, mi compañera Kasia me mostró uno de sus favoritos: la chałka.
La chałka y la Züpfe (trenza bernesa) parecen descendientes del pan trenzado original judío (חלה) que se consume en Shabat y en las festividades judías, excluyendo la fiesta de Pésaj.
Al contrario que la Züpfe o el carrapito, la chałka no está ligada a ninguna celebración en particular en Polonia, a pesar de su origen festivo judío. Desde hace mucho tiempo los polacos comen la chałka durante todo el año. Francamente, me parece una sabia decisión
Este pan trenzado me pareció algo a medio camino entre la Züpfe (trenza bernesa) y el carrapito gallego, con un equilibrio interesante en cuanto a calorías y facilidad de digestión, así que se me ocurrió hacer el experimento aprovechando que tenía la cobaya perfecta
Mi primera chałka la hice siguiendo la receta de chałka krok po kroku (chałka paso a paso), pero a Kasia no le terminó de convencer. La calificó con un 8/10 porque debería ser más cremosa y dulzona, por lo que ambos dedujimos que precisaba más leche en lugar de agua. Además, me explicó que lo que lleva por encima, al menos en su zona, no son semillas de sésamo sino kruszonką: una mezcla de dos partes de harina, una de azúcar y una de mantequilla[1].
Mi segunda chałka obtuvo un 9/10 porque aún le pareció que debía ser más húmeda por dentro. Me pregunto si habría dicho lo mismo probándola recién salida del horno, en lugar de al día siguiente. De todas formas, creo que la voy a dar por buena porque para llegar al 10/10 tendría que usar masa madre para estar a la altura de las auténticas panaderías en Polonia(*).
Aquí dejo la receta para una chałka del 9 por si un día te apetece sorprender a alguien de allá arriba, o simplemente disfrutar un pan muy goloso
(*)Por algo se le llama poolish a la masa madre. En Polonia cualquier panadería que se precie tiene su propia masa madre, algunas con años de solera, para darle a sus panes su propio toque único. Así me explicó Kasia, cuya tía hacía pan de esta manera durante años hasta que se le murió la masa madre. Y es que las masas madres con unas mascotas delicadas
Curry rojo de tofu y calabaza
Bueno, esta es la última receta que pongo con calabaza por el momento. En esta ocasión se trata de una versión un poco más asiática pero igualmente deliciosa.
Como habréis podido observar la calabaza nos encanta en todas sus variantes. Lo cierto es que aún tenemos alguna receta más que es digna de mención, pero mejor lo dejamos para otra ocasión por eso de variar un poco que es muy sano.
Por extraño que parezca esta receta no la he quitado de ningún sitio en concreto, o mejor dicho, es una adaptación con lo que teníamos en casa de cualquier receta de curry rojo. Los ingredientes para el curry suelen ser los mismos en todas partes, alguna gente le pone más o menos salsa de pescado, más o menos o ningún azúcar (normalmente de palma) y lo de las hierbas aromáticas, pues otro poco de lo mismo.
Aquí os dejo nuestra versión, que se ajusta a lo que nos gusta y a lo que tenemos disponible en el super
Ensalada de espinacas, calabaza y feta
Cuando estuvimos en Australia nos sirvieron una ensalada estupenda de espinacas, feta y calabaza en el Hyde Park Barracks cafe. Este restaurante fue un descubrimiento casual, ya que nuestra primera intención era visitar el Hyde Park Barracks Museum y seguir ruta, pero apretó el hambre y decidimos parar a tomar algo allí mismo, ¡una suerte!
Aunque apuntamos los ingredientes allí mismo, no he encontrado la receta exacta todavía en ningún sitio, pero en nuestra búsqueda dimos con esta variante que nos ha gustado mucho. La receta original es de la revista NZHouse and Garden. Yo he ajustado el aliño a nuestros gustos y las cantidades a dos personas (como plato principal).
El aliño tiene una consistencia casi de pesto y está tan bueno por si mismo que lo he utilizado en las tostas de queso y mozzarella en lugar del aceite. Os aconsejo que experimentéis con él, yo sigo haciéndolo.
Crema de calabaza
¡Por fín estamos de vuelta y totalmente operativos!
Hemos pasado algo más de un mes fuera, muy desconectados, sin internet la mayoría del tiempo y sin cobertura de móvil en muchas ocasiones, así que hemos tenido el blog un poco abandonado.
Y ha sido llegar y darnos cuenta de que estamos en pleno otoño, al menos aquí en Suiza. Las temperaturas han bajado considerablemente, los días son más cortos y el supermercado está lleno de productos de temporada como calabazas, uvas y castañas, que son difíciles sino imposibles de ver en otras épocas del año.
Aprovechando la ocasión he preparado esta sencillísima crema de calabaza, concretamente de “butternut squash”, pero vosotros podeis elegir el tipo de calabaza que más os guste o que tengáis más a mano
. Si no la habéis probado os la recomiendo encarecidamente. Tiene un sabor suave, dulce y con un ligero toque a frutos secos. Personalmente me encanta simplemente asada en el horno con un poco de aceite de oliva virgen, unos granitos de sal y pimienta negra recién molida. ¡Impresionante!
Muffins de té verde
A mi medio naranjo le encanta el té verde y a mi me encanta buscar recetas nuevas y encender el horno cuando llega el frío ¿Si combinas ambas cosas qué obtienes? Bueno, en realidad hay muchas opciones, pero en mi caso fueron unos fantásticos Muffins de té verde.
La receta original la encontré en Fresh from the Oven (que la adaptó de epicurious.com). Por supuesto le he hecho algunos cambios, como incrementar la cantidad de té verde para realzar más el sabor y también la proporción de azúcar, para compensar el amargor.
Si no eres muy fan del té verde empieza con dos cucharaditas, eso sí, que sea de buena calidad. Como ya comentó Gofio en la receta de helado de té verde, nosotros lo compramos en Hibiki-an. De momento no hemos encontrado uno mejor
Pues solo falta que os animéis. Si os gusta el té verde o tenéis ganas de hacer un postre verde os lo recomiendo, no os defraudará.
Goi Cuon
Este es un entrante sencillo que solemos hacer cuando preparamos el Bo Bun o la Pho Bo. Se trata de un rollito de primavera vietnamita muy ligero, ya que no se fríe.
El rollito en sí tiene un sabor bastante suave, pero la salsa de chilli le da un puntito picante y dulce que me gusta mucho y le da el toque de gracia. Otra opción es ponerle una salsa Hoisin con cacahuetes picados, una salsa de cacahuetes, o si sois muchos, todas y así teneis donde elegir.
La receta que aquí os dejo es tal cual aparece en Asian, pero admite otras verduras como pepino o brotes de soja. Si no te van las gambas se pueden sustituir por tofu y hacer una versión vegetariana o utilizar sobras de pollo u otras carnes.
Pan de espelta
La espelta es una especie de trigo que se viene cultivando desde hace milenios y ahora sobrevive principalmente en Europa central (alrededor de Los Alpes) y el norte de España. Su bajo contenido en gluten hace que sea más fácil de digerir y, aunque no apta para celíacos, mucha gente con alergia o intolerancia al trigo la tolera bien[1].
Se acerca el día en que sabré con seguridad si soy o no intolerante al trigo, pero todos los indicios apuntan, desde hace tiempo, a que un poco sí que lo soy. Por eso he probado un par de recetas para hacer pan de espelta, usando únicamente harina de espelta, sin mezclarla con trigo.
Tras intentarlo un par de veces, me quedo con la receta de pan de espelta integral[2] de Ochef, aunque la he modificado bastante para eliminar otros ingredientes potencialmente alérgenos como la miel y la mantequilla. Hacer pan usando únicamente harina de espelta tiene miga y, como bien dice Ochef, la decencia está en el ojo del observador[3]. Tras varios intentos, con y sin molde, este pan de espelta es el más decente que he visto hasta ahora
Bo Bun
Ya os había avisado de que el libro Asian es un habitual en nuestra cocina, sobre todo porque las recetas son muy sencillas y el resultado hasta el momento no nos ha decepcionado nunca.
La primera vez que hicimos Bo Bun tuvimos un conejillo de indias muy especial, una viajera empedernida que ya se ha cruzado media Asia. Visto el éxito, no hemos dudado en repetirlo con un pequeño ajuste, hemos incrementado la cantidad de aliño, porque nos resultó bastante escaso. Con todos los ingredientes medidos y bien medidos aquí la dejamos documentada para la próxima vez, que será pronto.









